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María Auxiliadora Alvarez
Miami University, Oxford, Ohio.
alvarema@muohio.edu

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Paper Abstract for the 41st
International Congress on Medieval Studies
Worldwide Universities Network (WUN):
The Arts of Meditation
La encarnación del “oído del alma” en
Teresa de Cartagena.
El primer libro de Teresa de Cartagena,
Arboleda de los enfermos, se ha comparado exhaustivamente con el
Libro de las consolaciones de la vida humana de Pedro de Luna, y
se ha considerado también como una semblanza autobiográfica. Sin embargo,
Arboleda de los enfermos contiene diversos elementos que lo distinguen
como un tratado de teoría mística, y lo sitúan en un punto intermedio entre
el Itinerario del alma a Dios de San Buenaventura, y el Cántico
espiritual de San Juan de la Cruz. A la par de los presupuestos místicos
que le precedieron o sucedieron, Arboleda de los enfermos se nutre de
la Biblia y la escolástica greco-latina, pero agrega una novedosa
perspectiva a la anulación de las potencias del alma (memoria, entendimiento
y voluntad): la del sufrimiento físico. La cualidad positiva del dolor o
incapacidad corporal se encuentra relacionada en este libro de Teresa de
Cartagena con Job, trazando un eje que converge con la primera vía o vía
purificativa de la mística tradicional. En este mismo orden de ideas, es
posible suponer que la reflexión de Teresa de Cartagena sobre la sublimación
de la adversidad corporal se base en la antelación bonaventuriana de la
función espiritualizadora de los sentidos corporales, tesis que fue luego
explicada detalladamente por San Juan de la Cruz. Dentro de esta función
mística transformadora de los sentidos elevada a su máxima expresión humana,
el padecimiento de la sordera física le permitiría a Teresa de Cartagena
desarrollar el “oído del alma” a su más alta potencialidad como receptor de
la inspiración y enseñanza divinas, fundamento apologético de su segundo
libro, Admiraçion Operum Dey.
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